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Youzon

El probador es el lugar de refugio íntimo en la “selva de las compras”. Un lugar donde el comprador, estresado por el despliegue multimedia, el cansancio corporal y la comunicación con otras personas, puede gozar de una buena dosis de intimidad y tranquilidad.

Concebido en un principio como el principal atractivo del comercio estacionario, el probador se ha convertido con el tiempo en un verdadero obstáculo para la venta. Más del 40 % de los consumidores –cuya visita a una tienda de moda es indicio de un claro interés de compra– abandonan la tienda sin ningún artículo por el mero hecho de que no le agradan los probadores. Este es el resultado de un estudio representativo llevado a cabo en Alemania por encargo de nuestra empresa. Partiendo de esa base, hemos creado un concepto de probador más acorde con los deseos y las necesidades de los compradores.

 

El probador como recompensa

A la hora de comprar ropa, la gran mayoría de los consumidores es incapaz de prescindir del probador. No obstante, un gran número de consumidores también se queja de la mala dotación de las cabinas, lo cual, teniendo en cuenta la presión siempre en aumento ejercida por el comercio digital, es una situación muy preocupante. A fin de cuentas, todos hemos comprobado alguna vez que, al entrar en un probador mal iluminado, cualquier prenda que llevemos, por maravillosa que sea, nos sentará mal.

El probador es el lugar de refugio íntimo en la “selva de las compras”. Un lugar donde el comprador, estresado por el despliegue multimedia, el cansancio corporal y la comunicación con otras personas, puede gozar de una buena dosis de intimidad y tranquilidad. La disponibilidad del probador es un agradecimiento al comprador por su visita y su elección de artículos, los cuales pueden examinarse allí con toda confianza. Pero para poder seguir haciendo la competencia al comercio digital, el probador no debe reducirse a su función más básica, sino que debe convertirse en un lugar de esparcimiento.

Un enfoque fotográfico

Nuestro Youzon es nada más y nada menos que una completa remodelación de la cabina del probador adaptada a los requisitos del comprador. La idea básica tiene una marcada orientación fotográfica: los ojos del comprador hacen las veces de cámara, el espejo representa el marco de la foto, encuadrando toda la información relevante, y el espacio posterior actúa como fondo neutro generando la necesaria separación visual. Empleando seis elementos lumínicos derivados asimismo de la práctica fotográfica, colocamos al comprador en lo alto de un escenario muy personal. Todas las luminarias empleadas disponen de luz blanca de regulación continua y de una excelente reproducción cromática.

Escenografía y control lumínico adaptados a las prendas

Además, es posible elegir diversos escenarios lumínicos para ropa de oficina, deportiva, informal y de gala, lo que significa que el comprador puede seleccionar un ambiente luminoso en el que utilizará normalmente el tipo de ropa escogida. Sobre todo, el contacto visual del comprador con la prenda que se esté probando no debe ser interrumpido por la luminosidad de pantallas táctiles integradas en el campo de visión directo, ya que ello estropearía el proceso de reconocimiento de un modo fundamental. Asimismo, la esfera íntima del comprador siempre debe ser respetada. Las cámaras o sensores corporales son inaceptables para el comprador y conllevan la pérdida de la importante sensación de seguridad. Si todos estos parámetros se tienen en cuenta y se consigue preservar una atmósfera especial, el punto de venta más básico se convertirá en toda una experiencia mediante el uso de una iluminación interactiva orientada al comprador.

Vea la implementación:

en Intimissimi, Múnich

Variantes de Youzon

Al igual que cualquier esquema de iluminación, Youzon también puede adaptarse de un modo totalmente individual a las necesidades y al diseño de tienda del cliente. Recomendamos disponer al menos de una superficie básica de un metro cuadrado para un óptimo resultado lumínico. Si lo que se pretende es obtener una perfecta escenificación en el punto de venta, se recomienda un espacio de tres a cuatro metros cuadrados. Esto depende en gran medida del grupo de destinatarios y de las ideas del cliente con respecto a la integración de un sistema de control lumínico y elementos digitales.

En instalaciones ya existentes a menudo se utilizan cabinas de menor tamaño, que en el curso de renovaciones o de sencillas actualizaciones de la iluminación interior consiguen inundar las prendas seleccionadas por los clientes con una luz nueva. El fin de las (comúnmente utilizadas) downlights creadoras de sombras marca a la vez el comienzo de una atmósfera general positiva en el lugar donde se decide realmente si comprar o no una prenda determinada. Partiendo de una planificación luminotécnica personalizada, Ansorg consigue iluminar con la mejor luz los grupos de productos específicos de cualquier tienda de moda. El resultado es un sistema modular que es escalable según las exigencias y el presupuesto y que ofrece siempre una experiencia de compra inconfundible gracias a la versatilidad de sus variantes de iluminación.

Flexibilidad de aplicación

El número de módulos de iluminación utilizados puede elegirse individualmente. Los tonos de luz, así como las variantes de luminarias empotradas o de superficie para el techo, pueden seleccionarse libremente en función de la moda exhibida. Además, un control lumínico opcional integrable dotado de distintas escenas programadas ofrece flexibilidad e interacción adicionales, permitiendo a los clientes seleccionar diversos escenarios lumínicos para ropa de oficina, deportiva, informal y de gala en la propia cabina adaptados a la prenda elegida. Este probador flexible y modular ofrece a los operadores de tiendas de moda una libertad de diseño prácticamente ilimitada que garantiza la rentabilidad futura.

 

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